En este eje temático se aborda el acceso a la infraestructura y a los servicios de
comunicaciones en condiciones de calidad y asequibilidad, con especial énfasis en el servicio de internet, tanto
fijo como móvil.
Comprende el desarrollo de estudios, así como la formulación de iniciativas e instrumentos de política pública orientados a promover la inversión y el
despliegue de infraestructura de comunicaciones; fomentar el acceso equitativo al espectro radioeléctrico y la libre competencia; y generar condiciones diferenciales que favorezcan la prestación, accesibilidad y asequibilidad de los servicios de comunicaciones, con el fin de propender por el cierre de la
brecha digital y la masificación de las TIC.
Este marco se desarrolla en torno a seis dimensiones, que comprenden
la
Calidad, entendida como una conexión rápida y confiable;
la Disponibilidad, referida a un acceso ubicuo y permanente;
la Asequibilidad, asociada al acceso a precios asequibles;
la Seguridad, vinculada con un entorno seguro y protegido; Dispositivos adecuados, mediante la disponibilidad de equipos apropiados; y
las Habilidades, orientadas al fortalecimiento de competencias digitales adecuadas. En ese contexto,
la conectividad digital pone especial énfasis en la calidad de la conexión y en el uso efectivo de esta.
Asimismo, desde este eje generamos recomendaciones de política pública orientadas a mejorar la inversión en el sector TIC y expandir la conectividad, desde la oferta y la demanda. En materia de la oferta, analizamos los principales costos que enfrentan los operadores, entre ellos, la energía, espectro, transporte y seguridad, y a partir de ello proponemos acciones para reducir barreras al despliegue de infraestructura y facilitar la inversión, especialmente en zonas rurales. En cuanto a la demanda, diseñamos herramientas como la
Canasta Básica TIC y el Índice de Pobreza Digital, que permiten identificar qué necesitan los hogares para conectarse y aprovechar las tecnologías digitales. De esta manera,
contribuimos al cierre de la brecha digital mediante políticas basadas en evidencia, que articulan inversión, regulación y focalización social para que la conectividad funcione como una
herramienta de inclusión y superación de la pobreza.